Valentine’s day is this Sunday and some of us have to decide how to make this romantic day a great success. This, of course depends on priorities, yours and for some of you, your wife’s or girlfriend’s, which are not always the same. For instance, Scott Martin makes a good case for going with your priorities:
“[On] Valentine’s Day, I’ll present my beloved with a shiny bauble I bought from our favorite store. Next I’ll take my honey out for a sunset cruise, maybe to the spot where we first got acquainted. Later, back home, I’ll give my baby a bath. Then I’ll gently dry my sweetie and turn out the lights…I’m talking, of course, about my bike…I humbly submit that my bike and I make a better team than most relationships I’ve seen…Your bicycle invigorates you, strengthens you, relaxes you, lets you vent your frustrations without interrupting, nodding off or making judgments. Your bicycle helps you meet other people. Your bicycle always goes where you want to go. And if you buy your bicycle a box of chocolates for Valentine’s Day, you get to eat them all.”
Scott Martin, roadbikerider.com
However, this may not be the best approach if you have a wife or girlfriend in your life, at least not if you want her to stay in your life. In that case, maybe the more traditional approach would be better, stop and buy some flowers on your way home after the ride.
El domingo es San Valentín y algunos de nosotros tenemos que decidir como hacer de este día romántico un gran éxito. Esto, por supuesto, depende de las prioridades, las vuestras y para alguno de vosotros, las de vuestra novia, vuestra mujer, que no siempre son las mismas. Por ejemplo Scott Martin presenta una buena linea de razonamiento para seguir tus prioridades:
En el día de San Valentín, regalaré a mi amada un detalle brillante que he comprado en nuestra tienda favorita. Después llevaré a mi cariñito a un paseo al anochecer, quizá al lugar donde por primera vez intimamos. Más tarde, de vuelta a casa, daré a mi amor un baño, y la secare suavemente y apagaré las luces…Estoy hablando, por supuesto, de mi bici….Humildemente reconozco que mi bici y yo hacemos un equipo mejor que la mayoría de las parejas que conozco. Tu bici te revitaliza, te fortalece, te relaja, te deja desfogar tus emociones sin interrumpirte, sin dormirse o juzgarte. La bicicleta te ayuda a conocer a otra gente. Tu bici siempre va donde tu quieres que vaya. Y si la compras una caja de bombones por el día de San Valentín, te comes todos.
Scott Martin, roadbikerider.com
Sin embargo, quizá este no sea la mejor propuesta si tienes una mujer o una novia en tu vida, al menos si quieres que ella permanezca en tu vida. En ese caso, quizá sería mejor un planteamiento mas tradicional, para y compra unas flores de camino a casa después de montar la bici.
miércoles, 10 de febrero de 2010
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